Crista Clarividente

miércoles, 11 de febrero de 2015

Qué se siente al ser vieja?
El otro día, una persona joven me preguntó: -¿Qué sentía al ser vieja?-
Me sorprendió mucho la pregunta, ya que no me consideraba vieja. Cuando vio mi reacción, inmediatamente se apenó, pero le expliqué que era una pregunta interesante. Y después de reflexionar, concluí que hacerse viejo es un regalo.
A veces me sorprendo de la persona que vive en mi espejo. Pero no me preocupo por esas cosa mucho tiempo. Yo no cambiaría todo lo que tengo por unas canas menos y un estomago plano. No me regaño por no hacer la cama, o por comer algunas "cositas" de más. Estoy en mi derecho de ser un poco desordenada, ser extravagante y pasar horas contemplando mis flores.
He visto algunos queridos amigos irse de este mundo, antes de haber disfrutado la libertad que viene con hacerse viejo.
-¿A quién le interesa si elijo leer o jugar en la computadora hasta las 4 de la mañana y después dormir hasta quien sabe qué hora?-
Bailaré conmigo al ritmo de los 50's y 60's. Y si después deseo llorar por algún amor perdido...¡Lo haré!
Caminaré por la playa con un traje de baño que se estira sobre el cuerpo regordete y haré un clavado en las olas dejándome ir, a pesar de las miradas de compasión de las que usan bikini. Ellas también se harán viejas, si tienen suerte...
Es verdad que a través de los años mi corazón ha sufrido por la pérdida de un ser querido, por el dolor de un niño, o por ver morir una mascota. Pero es el sufrimiento lo que nos da fuerza y nos hace crecer. Un corazón que no se ha roto, es estéril y nunca sabrá de la felicidad de ser imperfecto. Me siento orgullosa por haber vivido lo suficiente como para que mis cabellos se vuelvan grises y por conservar la sonrisa de mi juventud, antes de que aparezcan los surcos profundos en mi cara.
Ahora bien, para responder la pregunta con sinceridad, puedo decir: -¡Me gusta ser vieja, porque la vejez me hace más sabia, más libre!-.
Se que no voy a vivir para siempre, pero mientras esté aquí, voy a vivir según mis propias leyes, las de mi corazón. No pienso lamentarme por lo que no fue, ni preocuparme por lo que será. El tiempo que quede, simplemente amaré la vida como lo hice hasta hoy, el resto se lo dejo a Dios
.

sábado, 7 de febrero de 2015

Te Espero


Hoy el cielo esta de fiesta,,, Es el cumpleaños de mi estrella,, cada dia te extraño un poco mas,, y cada dia que pasa falta un poco menos,,, te quiero mi vida feliz cupleaños

domingo, 1 de febrero de 2015

.Prófugas De La Hoguera


Ojo con Ellas…Andan por ahí, con su atrevido miedo, lindas, leídas, viajadas, sensibles. Ojo con ellas. Vienen de cerrar una puerta con decisión, pero sin olvido. Amaron, construyeron, parieron, cumplieron. Amaron a su hombre, dieron alas a sus crías y ahora, desentumecieron las suyas: ¡ahí estaban!: intactas, brillantes, soberbias, majestuosas, listas para el vuelo: no ya las de un hornero, sí las de una gaviota, soberana y curiosa. Saben de la vida y de tu hambre porque con su cuerpo han sabido saciarlas.
Expertas en estupidez y sus matices: se reconocieron inmersas en ella hasta el estupor y soportaron mucho hasta el dolor; sabrán distinguirlas, no lo dudes. Versadas en economía, la aplican en el gesto, en el andar y en su exacta sensualidad. Ojo con sus caderas sabias: ya se estiraron y contrajeron, se estremecieron y agitaron.
Saben del amor, en todos sus colores, desde el rojo resplandor al mustio gris. Sus piernas fuertes arrastran raíces todavía. Prontas a sentir, van con una vieja canción en los labios, profunda intensidad en la mirada y delicada seguridad en la sonrisa. Pero, si esta advertencia es tardía, y descubres que ya no puedes dejar de pensar en ellas, entonces, ten cuidado de ahora en más, no te equivoques, no lo arruines: no les envíes un mensaje de texto, mejor invítales un café con tiempo; no recurras al email, preferirán sin duda un poema en servilleta. No les hagas promesas, no les vendas imágenes, mejor exhibe tu autenticidad mas despojada. No caigas, por rellenar, en aturdido ruido vacuo, deja que respire un silencio en común. Vienen de quemar las naves y cambiar comodidad indolente por riesgo vital. Avanzan por un camino incierto, pero elegido. En sus carteras, fotos, un perfume y algunas lágrimas. En sus miradas, una decisión...Ojo con ellas…tal vez, si tienes suerte, haya una en tu camino.
-Jorge Eduardo Cinto-


lunes, 26 de enero de 2015

En el trineo de los sueños.
Los miedos son los frenos.
La confianza son los remos.
Y el Universo quien hace todo el resto.


Dejé de hacer promesas,
que solo el tiempo sabe si cumpliría.
Dejé de decir tener nuevos propósitos,
para que nunca se convirtieran en mentiras.
Dejé de pedir siempre algo a cambio,
para que quien me sorprenda sea la vida.
Lo dejé todo en manos del universo,
y así es como me vacié de expectativas.

Intentaron arrancarme la corteza,
olvidando que eso me daba más fuerza.
Intentaron cortarme de raíz como si fuera mala hierba,
olvidando que mis raíces llegan hasta las estrellas.
Intentaron quitarme flores, hojas, semillas y frutos,
olvidando que a mi nada me quitaban, más bien al Gran Espíritu.
Intentaron lanzarme mil y una plagas,
olvidando que mi alma tiene alas para sobrevolarlas.
Pensaron que era un pobre tronco muerto y seco.
Desconocían el infinito manantial que llevo dentro.



Los verdaderos legados,
no han sido dichos,
ni tampoco han sido escritos.
Los verdaderos legados,
hay que descubrirlos 
por uno mismo.



Y el corazón le dijo.
No te cierres al presente,
por las heridas de un pasado.
Quizás el presente solo quiera darte,
todo aquello que el pasado no te ha dado.