Crista Clarividente

jueves, 31 de marzo de 2011

Proyectando culpa

s un placer para nuestro Ego creer que sufrimos como resultado de nuestras virtudes. Encaja perfectamente con la máxima “Es espiritual ser pobre” de la que mucha gente es víctima.


Parece que nos gustara proyectar la culpa de nuestras “decisiones de pobreza”, insuficiencias y malas elecciones en otros. Parece que si podemos culpar “al hombre”, “lo establecido” o al “sistema”, estamos a salvo. Es lo mismo que cuando se lo atribuimos a “la Economía” el 11-S o los cambios demográficos.
Mis favoritas son “Lo Predestinado”, “el Destino” y la siempre popular “Voluntad de Dios”. (Por lo visto, Dios ha estado tan ocupado haciendo que el tiro del “último segundo”  pase por el aro, para regocijo de todos esos atontados jugadores de baloncesto con dientes de oro; que no le ha quedado tiempo para salvar tus negocios, prevenirte de tener una aventura extramarital o simplemente curarte de tu enfermedad)
Recuerdo  una historia que a mi párroco le gustaba contar sobre un agricultor que trabajaba su propia tierra. Un viajero comentó lo preciosos eran sus campos y cuánto le había bendecido Dios dándoselos a él. El granjero le explicó con orgullo todas las mejoras que había hecho y el visitante le reiteraba “Si… ¡realmente Dios le ha bendecido!”
Al fin, exasperado, el labriego exclamó: “Ya pero ¡tenía que haber visto este sitio cuando Dios me lo dio!”
Mucha gente utiliza la religión como excusa para permanecer exentos de sus responsabilidades personales. Eso sólo es un pretexto más, como cuando usamos la economía u otros factores externos para justificar nuestros pobres resultados en cualquier campo.
No nos equivoquemos, si crees que todo viene de Dios, yo digo “Muy bien, colega” pero recuerda que dios te ha dado libre albedrío, discernimiento, y habilidades de pensamiento crítico. Tú eres un co-creador de tu destino. Endosarle toda la responsabilidad a un poder sobrenatural es una forma de evasión, y una clara señal de mentalidad victimista.
Ahora bien, lo que no estamos diciendo es que no vayan a surgir contratiempos. Surgirán. Yo mismo, perdí unos 50.000 dólares la semana del 11 de septiembre, por todos los seminarios y programaciones que tenía proyectadas y que se cancelaron. Mis conferencias sobre negocios también se resintieron, durante unos dos meses. Pero tenía otros seminarios, consultorías y ventas para mantenerme a flote. Y ahora, estoy más ocupado que nunca. Aún así, acabo de sufrir la anulación de dos conferencias la semana pasada debido a los asuntos políticos en Venezuela. Son tropiezos que a veces ocurren.
Yo he sufrido reveses, y tú también y todo el mundo. Pero sin embargo creo que cualquier equipo es representado por su trayectoria global.
Si, puede que ellos tengan alguna vez un mal resultado, que un árbitro les anule un tiro, que el viento sople y se pierda un home run, o de repente uno se lesiona… pero en el conjunto de la temporada, es su historial lo que nos indica qué clase de equipo tenemos.
Que te surja un  problemilla aquí o allá es algo normal. Pero si te encuentras en un patrón de percances negativos, sería conveniente preguntarse qué estás  haciendo para manifestar semejantes resultados..
Yo creo en la Ley de la Atracción. Si tú temes algo, y piensas sobre eso todo el tiempo, probablemente lo atraerás a tu vida. Es como cuando una madre dice “No derrames el zumo” ¡Zás!  El niño tropieza y se cae justo encima… ¿Por qué? Porque ha localizado su pensamiento en caerse sobre el zumo.
Nada me sienta peor que cuando uno de mis compañeros de equipo, o yo mismo, vamos a batear en nuestros partidos de béisbol de pelota blanda* alguien grite “¡No hagas una bola de mosca!**” Cosas como ésa son reacciones basadas en el miedo.
Veamos cómo funcionaría esto en términos de hacernos responsables de nuestro propio destino.
El principio de atracción es uno de los factores fundamentales de manifestación de prosperidad en tu vida. Lo que es una cosa maravillosa. Porque una vez que entiendes esto, entonces lo realizas…
La única carencia es el miedo a la carencia en tu mente.
Cuando tienes fe en tu propia abundancia, estás listo para manifestar mucho mejor esa abundancia. Pero sólo funciona si aceptas tu responsabilidad en el juego. Si levantas los brazos al cielo y piensas que todo te ocurre por culpa del destino, la suerte o Dios, no te va a pasar nada más que eso. En mi fe, decimos: “Dios sólo puede hacer por ti lo que puede hacer a través de tí”.
Si uno entrega su poder a circunstancias externas, se asigna el papel de víctima. Podemos encontrar excusas, hablar sobre la Voluntad de Dios, o quejarnos del sistema, y la mayor parte de los otros victimistas estarán de acuerdo con nosotros, pero seguiríamos en el papel de  victima.
 Si aceptas la responsabilidad de lo que se está manifestando en tu entorno…  estarás más cerca del éxito y la prosperidad. Si aceptas la responsabilidad por las cosas malas que están pasando, te abrirás a aceptar que puedes crear buenos resultados. Y una vez que aceptas la responsabilidad, puedes mantener una actitud positiva sobre todo lo que  quieres que se manifieste en tu vida.

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